La tensión entre el Vaticano y la Casa Blanca escaló tras las declaraciones del papa León XIV durante su viaje a Argelia. La agencia de noticias EFE fue testigo de cómo el pontífice defendió sus críticas a la política exterior estadounidense, basándose en la doctrina cristiana de la no violencia.
Trump había calificado al papa como “terrible en política exterior” y “débil”, acusándolo de perjudicar a la Iglesia. Ante esto, el papa respondió a través de EFE que sus palabras no son ataques, sino una invitación a la reflexión sobre la importancia de ser constructores de paz en un mundo dividido.
«No somos políticos», sentenció el pontífice ante los medios, según reportó EFE. Con esta frase, León XIV buscó aclarar que la Iglesia no compite por el poder internacional, sino que ofrece una perspectiva ética que a menudo choca con los intereses estratégicos de las grandes potencias.
El papa también confesó a la agencia EFE que le dolieron los ataques personales del presidente, pero que estos no mermarán su voluntad. Para León XIV, la misión de la Iglesia es innegociable, especialmente cuando se trata de defender la vida y oponerse a la guerra bajo cualquier circunstancia.
En un quinto párrafo, el papa insistió en que el trabajo por la paz debe ser la prioridad de cualquier líder mundial. De acuerdo con EFE, el pontífice instó a regresar al sendero de la diplomacia colectiva, sugiriendo que las soluciones individuales y militares suelen ignorar el mensaje de reconciliación que él promueve.
