Este 22 de abril de 2026 marcará un hito en la lucha contra el huachicol en México. Gracias a trabajos de inteligencia coordinados, se logró desarticular una red criminal que operaba en los estados de Hidalgo y México. El titular de la SSPC, Omar García Harfuch, confirmó que siete individuos fueron detenidos en una operación que incluyó 20 cateos simultáneos.
Según datos compartidos por El Excélsior, la organización se especializaba en todo el ciclo delictivo: desde la perforación de ductos hasta la facturación legal del producto. Esta capacidad de “simular legalidad” es lo que les permitió mantenerse activos durante un tiempo considerable en regiones estratégicas del centro del país.
García Harfuch detalló que en el operativo participaron fuerzas de élite de la Secretaría de Marina y la Agencia de Investigación Criminal. El objetivo no eran solo los puntos de sustracción, sino los centros de mando donde se tomaban las decisiones financieras y logísticas que daban vida a la organización.
Los 20 cateos realizados (diez por cada estado involucrado) revelaron una red de almacenamiento y distribución muy bien aceitada. Los inmuebles no solo guardaban el combustible, sino que servían para coordinar el movimiento de pipas hacia mercados donde el hidrocarburo se vendía como si fuera de procedencia legal.
El líder del grupo, Mauricio “N”, alias “El Burras”, fue capturado junto con sus principales lugartenientes. Entre ellos se encuentra Mauricio “N”, apodado “Pepón”, quien fungía como el cerebro financiero. Ambos coordinaban una red de distribución que se alimentaba del robo constante a la nación.
La investigación también puso al descubierto a empresarios coludidos. Jorge “N” y Lorenzo Javier “N”, propietarios de gaseras, fueron detenidos por utilizar sus negocios para lavar dinero y facturar el combustible robado. Esta conexión entre el crimen y el comercio formal es uno de los puntos más alarmantes del caso.
La lista de capturados se cierra con Joaquín Arturo “N”, alias “Coquis”, y los encargados de la extracción y transporte, Julio César “N” y “Pingüino”. Gracias a este esfuerzo interinstitucional, se ha logrado retirar de las calles a una banda que no solo robaba combustible, sino que corrompía la economía local con sus prácticas de lavado de dinero.
