El análisis meteorológico para los próximos días indica una configuración compleja en la atmósfera sobre el sureste mexicano. La llegada de un sistema frontal en niveles altos será el detonante principal de la inestabilidad climática.
Según los reportes técnicos de Procivy, la interacción de una vaguada inducida marcará el inicio del periodo de lluvias el sábado 2 de mayo. Este fenómeno servirá como canal para la entrada de humedad desde el Golfo y el Caribe.
Posteriormente, la configuración cambiará hacia un sistema de baja presión con características estacionarias. Este sistema se ubicará directamente sobre la Península de Yucatán, permitiendo que la convección se organice y persista por varios días.
El ambiente térmicamente inestable en superficie jugará un rol crucial. Las altas temperaturas que han predominado servirán como “combustible” para que las nubes alcancen alturas considerables, provocando fenómenos severos locales.
Se ha identificado que el noreste y el sureste del estado serán las zonas con mayor acumulación de agua. Los modelos sugieren que la actividad eléctrica será particularmente intensa en el centro de la entidad durante la tarde del domingo.
Es importante destacar que no se espera un descenso térmico significativo, pues las máximas rondarán los 40 grados Celsius. El “bochorno” o sensación térmica será elevado debido a la alta humedad relativa que dejarán las precipitaciones.
Las autoridades meteorológicas continuarán monitoreando la evolución de esta baja presión estacionaria. Se pide a la comunidad científica y civil seguir los boletines actualizados para detectar cualquier cambio en la trayectoria de los núcleos de tormenta.
