La seguridad de los usuarios de transporte alternativo es la prioridad del nuevo decreto firmado por las autoridades de la Ciudad de México. A partir del 1 de julio, el uso de casco será estrictamente obligatorio para quienes utilicen scooters y bicicletas eléctricas motorizadas, sumándose a la nueva obligación de portar placas de circulación oficiales.
Citando información de El Excélsior, el costo de la matrícula será de 709 pesos. El objetivo de esta medida es reducir la siniestralidad y dar certeza jurídica a los propietarios ante posibles robos o accidentes. Al estar registrados, los vehículos eléctricos motorizados personales (Vemepes) entran formalmente al sistema de control vehicular de la capital, permitiendo una vigilancia más estrecha.
Las sanciones por no cumplir con el equipo de protección o con el emplacamiento serán significativas, variando entre los mil 175 y los dos mil 350 pesos. Con esto, el gobierno capitalino busca incentivar el cumplimiento de la ley y evitar conductas de riesgo, como la invasión de carriles confinados para el transporte público o ciclovías.
En cuanto a los vehículos de baja potencia, aquellos que no superen los 25 km/h estarán exentos del trámite de placa y solo requerirán un distintivo de movilidad eléctrica. Sin embargo, para los modelos de alta gama que operan con potencias superiores a los 250 watts, el emplacamiento es mandatorio y sin excepciones a partir de la fecha señalada.
Este movimiento administrativo responde a la realidad de una ciudad donde tres de cada cinco siniestros viales involucran algún tipo de unidad motorizada ligera. Con el nuevo reglamento, la CDMX se alinea a los estándares internacionales de micromovilidad, buscando un equilibrio entre la innovación tecnológica y la preservación de la vida humana en las calles.
