Bajo la dirección del consejero Arturo Castillo Loza, el INE está acelerando su programa de transformación digital. En una reciente sesión extraordinaria, se presentaron los avances para modificar la forma en que el Instituto escucha a la ciudadanía. La propuesta central es erradicar los buzones de papel, considerados ya un obstáculo para la eficiencia administrativa y la confianza pública.
De acuerdo con El Excélsior, el plan busca elevar la calidad de los servicios registrales mediante el uso intensivo de tecnologías digitales. Castillo Loza aseguró que el propósito es establecer una ruta clara para que el ciudadano no tenga que esperar semanas por una respuesta. La meta de 72 horas para resolver quejas se ha vuelto el estandarte de esta nueva gestión tecnológica.
La problemática actual es clara: el desfase de 15 días solo para recolectar las quejas físicas retrasa todo el sistema. El INE admite que la captura manual de datos consume tiempo valioso que el personal podría dedicar a resolver el fondo de los problemas. La digitalización permitirá redireccionar estos recursos humanos hacia tareas de mayor valor agregado para el ciudadano.
Esta estrategia no se limita a un cambio de software, sino a una reingeniería de la interacción entre el INE y otras instituciones. La automatización de procesos permitirá que las quejas que requieran intervención externa sean turnadas de inmediato. Esto garantiza que el seguimiento electrónico sea integral y no se detenga en los límites administrativos del propio Instituto.
Dentro de este marco de modernización, también se contempla el uso de Inteligencia Artificial para detectar patrones de inconsistencias. Esta herramienta ayudará a evitar problemas similares a los del Proceso Electoral 2023-2024 en el voto extranjero. El objetivo es que el Padrón Electoral y las Listas Nominales sean más robustos y confiables gracias al análisis preventivo de datos.
El éxito de esta transformación digital dependerá de la adopción de estas herramientas en los cientos de Módulos de Atención Ciudadana. Castillo Loza insiste en que una experiencia institucional accesible e innovadora es clave para el ejercicio de los derechos. Con la reducción de tiempos de respuesta, el INE espera que los ciudadanos se sientan más escuchados y respetados en sus trámites.
