La búsqueda de nuevos mercados y mayores niveles de audiencia ha llevado a la FIFA a tomar una decisión histórica. El próximo 19 de julio, durante la gran final de la Copa del Mundo en el estadio MetLife, se romperá la tradición para dar paso al primer espectáculo de medio tiempo de este torneo. Con más de 500 millones de personas sintonizando en vivo de forma habitual, el potencial comercial de este espacio musical es incalculable.
Según los datos proporcionados por The New York Times en Español, los encargados de inaugurar este formato comercial y artístico serán Shakira, Madonna y BTS. La alianza estratégica entre la FIFA y la organización sin fines de lucro Global Citizen busca capitalizar el arrastre masivo de estas figuras, atrayendo a patrocinadores de primer nivel y capturando la atención de espectadores que habitualmente no consumen deportes.
El plan de producción ya fue testeado previamente en el mismo estadio MetLife durante la final de la Copa Mundial de Clubes. En esa ocasión, artistas como Doja Cat, J Balvin y Tems actuaron en un escenario innovador integrado directamente en las gradas. Para la gran final de la Copa del Mundo de selecciones, las cadenas Fox y Telemundo se frotan las manos ante la posibilidad de retener a millones de usuarios durante el habitual periodo de descanso.
La selección del talento musical corrió a cargo de Chris Martin de Coldplay, quien usó las redes sociales y plataformas infantiles como Plaza Sésamo para revelar el cartel de estrellas. La inclusión de ganadores del Grammy como Madonna y Shakira, sumada al fenómeno global de BTS, asegura que el show sea tendencia mundial en plataformas digitales antes, durante y después de que ruede el balón en la cancha de Nueva Jersey.
El impacto del evento también servirá como plataforma de lanzamiento para los proyectos personales de los músicos. BTS se presenta con sus siete miembros completamente reunidos tras culminar sus deberes militares, Madonna llega con disco nuevo bajo el brazo y Shakira presenta la canción oficial “Dai Dai”. Además, el despliegue musical iniciará desde el 12 de junio con conciertos de Katy Perry y Anitta en las sedes inaugurales de México, Canadá y Estados Unidos.
Sin embargo, el negocio del entretenimiento deportivo podría chocar con la idiosincrasia del fanático tradicional. Expertos en asuntos internacionales señalan que, a diferencia del público de la NFL acostumbrado a los shows de Bad Bunny o Kendrick Lamar, los seguidores del balompié en Asia, África o Europa ven con escepticismo la alteración de los 15 minutos reglamentarios, abriendo un debate sobre los límites de la comercialización en el deporte.
