Más de 100 representantes de pueblos originarios, personas académicas, estudiantes, autoridades y organizaciones del sureste de México vinculadas con la revitalización de las lenguas indígenas se reunieron en el Gran Museo del Mundo Maya de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), durante el Encuentro del Nodo Sureste-Golfo de la Red Nacional de Investigación sobre Lenguas Indígenas (Renili).
El encuentro, organizado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Gobierno de México (Secihti), en colaboración con Sedeculta, tiene como propósito fortalecer la investigación, la colaboración interinstitucional y la generación de propuestas orientadas a garantizar el ejercicio de los derechos lingüísticos de los pueblos indígenas del país.
Con esa misión, la Secihti convocó a instituciones académicas, colectivos, organizaciones comunitarias y autoridades de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Chiapas, que participaron de forma presencial y virtual en espacios de diálogo para identificar retos comunes, compartir experiencias y construir agendas de colaboración en esta región.
Durante el encuentro, la subsecretaria de la Secihti del Gobierno de México, Violeta Vázquez-Rojas Maldonado, destacó el trabajo que realiza Sedeculta para fortalecer la lengua maya y enfrentar el desplazamiento lingüístico, que ocurre cuando las nuevas generaciones dejan de hablar su lengua materna en favor del español.
Al abordar la situación del maya yucateco, la investigadora señaló que Yucatán representa uno de los casos más relevantes de desplazamiento lingüístico en México. Aunque cuenta con alrededor de 800 mil hablantes, presenta una tasa de pérdida cercana al 60 por ciento, lo que significa que seis de cada diez hijas e hijos de madres mayahablantes ya no aprenden la lengua como idioma materno.
En este contexto, reconoció las políticas impulsadas por Sedeculta y el Gobierno de Yucatán para la preservación de la lengua maya. Consideró que las acciones desarrolladas en la entidad deberían replicarse en otras regiones del país, ya que parten de una visión centrada en el acceso a derechos lingüísticos y en el combate a la discriminación, uno de los factores que más contribuyen al abandono de las lenguas originarias.
“Las políticas que se han implementado aquí han sido bastante exitosas; tenemos que reforzarlas y seguir replicándolas para garantizar que se revierta la pérdida”, afirmó.
Por su parte, la secretaria de la Cultura y las Artes, Patricia Martín Briceño, destacó que desde el inicio de la actual administración se ha promovido una estrategia permanente para fortalecer el uso, la enseñanza y la profesionalización de la lengua maya.
Martín Briceño destacó que estas acciones responden al compromiso del Gobierno del Renacimiento Maya, encabezado por el Gobernador Joaquín Díaz Mena, de desarrollar políticas públicas vinculadas con las raíces culturales e identitarias de Yucatán.
La Renili es un espacio de articulación que vincula a personas, instituciones y comunidades para generar conocimiento, coordinar acciones y desarrollar soluciones orientadas al fortalecimiento de las lenguas indígenas.
Actualmente, la red cuenta con más de mil 600 integrantes, entre personas académicas, investigadoras comunitarias, artistas, desarrolladoras tecnológicas, ingenieras y hablantes que coordinan esfuerzos, comparten experiencias y promueven acciones para la revitalización lingüística.
La red tiene siete nodos en México; el del Sureste-Golfo integra a especialistas y actores de esta región del país, caracterizada por su diversidad lingüística y cultural, con la presencia de lenguas como maya, tseltal, tsotsil, chol, chontal, zoque, totonaco, popoluca, huasteco y numerosas variantes que constituyen un patrimonio nacional fundamental.
En la reunión también estuvieron presentes el director de Museos y Patrimonio de Sedeculta, Fidencio Briceño Chel; la directora general del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), Maira Rubí Segura Campos; el director del CentroGeo sede Yucatán, Óscar Gerardo Sánchez Siordia, y el coordinador en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, Rodrigo Romero Méndez.
