El balompié mexicano vivió una de sus jornadas más brillantes de los últimos años al derrotar con un claro y limpio 2-0 a la selección de Ecuador. Con este triunfo en el primer partido a vida o muerte de la competición, la escuadra de casa demostró que tiene los argumentos futbolísticos necesarios para competir al máximo nivel y pelear por cosas importantes en este certamen.
En un comunicado detallado por la Selección Nacional de México, se resaltó el gran comportamiento de la afición local, que convirtió el Estadio Ciudad de México en una sucursal del manicomio. El apoyo incondicional desde las tribunas fue el motor principal para que los jugadores mantuvieran una intensidad altísima durante los noventa minutos de acción en la capital del país.
El planteamiento inicial de los mexicanos sorprendió por completo al estratega ecuatoriano, ya que la presión alta ahogó los circuitos de juego desde el pitazo del árbitro. La recompensa llegó temprano en el cronómetro, específicamente al minuto 22, cuando Julián Quiñones definió con una tranquilidad asombrosa para poner en ventaja al conjunto anfitrión.
Lejos de conformarse con la mínima ventaja, los verdes mantuvieron el acelerador a fondo y al minuto 31 ampliaron el marcador por conducto de Raúl Jiménez, quien definió de manera impecable ante la salida del arquero sudamericano. Ecuador intentó sacudirse el dominio con un par de disparos de larga distancia, pero la figura de Raúl Rangel resolvió con solvencia bajo los tres palos.
En el complemento, México mostró una faceta muy madura al dosificar el esfuerzo físico y desesperar al rival mediante largas secuencias de pases. Las sustituciones de Aguirre dieron en el clavo, permitiendo que jugadores clave descansaran de cara a las batallas definitivas que se aproximan en el calendario mundialista.
La victoria trajo consigo hitos históricos que engrandecen al balompié local: Roberto Alvarado se convirtió en el primer asistente mexicano con tres pases para gol en Mundiales, mientras que el joven Gilberto Mora emuló marcas que no se veían desde la época de Pelé en los años cincuenta. El cuadro tricolor volverá a saltar a la cancha el próximo domingo 5 de julio.
